Selenio

Mejora el funcionamiento del sistema inmunológico, que es un sistema fundamental de la seguridad de la vida humana.
Los trastornos de la función cerebral y los cambios degenerativos relacionados con la edad en el cerebro pronto prevalecerán sobre la epidemia de cáncer, como lo demuestra el número creciente de sus ocurrencias.

Todos los países del mundo son muy pobres en selenio, que está relacionado con el bajo contenido de este elemento en el suelo. Por lo tanto, significa que la sociedad tiene acceso a productos con muy bajo contenido de selenio en la dieta diaria. Su escasez, sin embargo, tiene efectos muy negativos en el cuerpo humano, a saber: intensificación de procesos degenerativos, reumáticos e inflamatorios, mayor riesgo de aterosclerosis, cáncer.
Además, su bajo nivel promueve la formación de: depresión, miopatía, distrofia, calcificación muscular, trastornos de la contracción del miocardio, degeneración de los vasos sanguíneos, enfermedad de Keshan.
Al mismo tiempo, el nivel reducido de este elemento valioso se ha observado en el curso del cáncer, el ataque cardíaco, la artritis reumatoide o la próstata.
Por lo tanto, las preparaciones que contienen la dosis adecuada de selenio se utilizan cada vez más en el tratamiento de estas enfermedades.
Muchos médicos comienzan a ver el impacto de varios factores a los que los padres estuvieron expuestos durante la concepción y el embarazo. Pesticidas, conservantes, colorantes utilizados en productos alimenticios altamente procesados, cosméticos, aromas, potenciadores del sabor y la fragancia, agentes de aumento y espesantes, edulcorantes e incluso detergentes e irradiación.
El selenio es un micronutriente esencial para el buen funcionamiento de los organismos superiores. La demanda diaria de este elemento en las personas adultas según las recomendaciones del Consejo Nacional de Investigación de EE. UU. es de 50 a 70 μg.
Su papel biológico se conoció junto con el descubrimiento de que es un componente estructural esencial del centro activo de muchas enzimas. El selenio está presente en forma de selenocisteína en más de 30 selenoproteínas, tales como: glutatión peroxidasa dependiente de selenio, selenoproteína P, selenoproteína W, selenoproteína G y yodothyronine deiodinase tipo I.
Este elemento se considera un factor esencial que protege a las células del estrés oxidativo. La utilidad de su uso se ha demostrado originalmente en las enfermedades del miocardio y del cáncer y hasta hoy se utiliza también en la profilaxis de estas enfermedades.
Un compuesto de selenio con alta actividad como eliminador de radicales libres y un agente anticancerígeno debe contener selenio en el estado de oxidación +4, sin embargo, la absorción y el uso de selenio orgánico e inorgánico son completamente diferentes.
Los alimentos contienen selenio(II) principalmente en forma de selenometionina y selenocisteína. El selenio(II) proporcionado en esta forma solo en un porcentaje muy pequeño se incorpora a los centros activos de enzimas, además en un porcentaje significativo se incorpora a las proteínas de una manera no específica, y por lo tanto, por casualidad. Tales proteínas no muestran actividad biológica atribuida a los compuestos de selenio. Para que el selenio se construya específicamente para el centro de enzimas activas, debe estar en el estado de oxidación IV.
Son los seleniatos(IV) en eritrocitos, no selenometionina o selenocisteína, que reacciona con el glutatión dando la primera forma biológicamente activa de selenio en forma de selenodiglutatión. La selenodiglutación tiene fuertes propiedades antitumorales e induce la apoptosis de las células cancerosas.
Uno de los suplementos de selenio(IV) es el selenito de sodio. Sin embargo, el selenito de sodio es un compuesto inorgánico muy tóxico cuya dosis letal es de 3 mg/kg de peso corporal. También se debe mencionar que el uso de selenito de sodio en altas concentraciones puede conducir a necrosis tisular. Por lo tanto, la alta toxicidad descalifica completamente el selenito de sodio, utilizado en la mayoría de las preparaciones profilácticas en el mundo. Solo se puede usar de manera profiláctica, en dosis que no excedan los 0.2 mg por día para los humanos.
El papel del selenio como antioxidante y factor de uso en la quimioprevención de tumores está muy bien documentado en la literatura. La relación entre el contenido de selenio en la dieta y la mayor incidencia de tumores se demostró por primera vez hace unos 50 años. Los resultados de los estudios epidemiológicos sugieren que el mayor riesgo de cáncer está acompañado por un suministro insuficiente de selenio, mientras que las investigaciones clínicas y experimentales muestran claramente que el selenio protege contra su desarrollo.
La inestabilidad del genoma, tanto congénita como inducida por agentes exógenos (mutágenos o carcinógenos) se considera la causa principal de la transformación del cáncer. Se ha demostrado que el selenio inhibe la formación de aductos de carcinógenos covalentes a partir del ADN y ralentiza la modificación oxidativa de los lípidos y proteínas. También modula los procesos celulares y moleculares que desempeñan un papel decisivo en la inhibición del crecimiento celular en el curso de un proceso de cáncer de múltiples etapas.
Actualmente, el conocimiento del selenio y su papel en la estabilidad del genoma se basa principalmente en los datos obtenidos en un modelo animal y en estudios in vitro, que indican que la dosis y la forma de los compuestos de selenio en el rango de concentración mayor o igual a 10 μmol/l funciona de manera diferenciada en diversos procesos celulares.
La dosis de 40 μg de Se por día se considera un requisito mínimo para un humano adulto sano. La dosis inferior a 11 μg Se por día coloca a las personas en el límite del riesgo de deficiencia de este elemento y puede causar inestabilidad del genoma y desarrollo de cáncer. La dosis diaria de 100-200 μg de Se inorgánico reduce el daño al material genético y la incidencia de cáncer en los seres humanos. El límite superior de la ingesta diaria se considera que son 400 μg de Se inorgánico por día.
Se ha demostrado que el uso de una concentración adecuada de selenio puede sensibilizar las células cancerosas a la quimioterapia. Una perspectiva interesante en la prevención del daño al material genético y el desarrollo del cáncer es el uso de selenio junto con la vitamina E. Una grave barrera para el uso seguro de la suplementación de selenio es la alta toxicidad del selenito(IV) de sodio.
Existe una gran necesidad de introducir nuevos compuestos de selenio(IV) con menor toxicidad. En contraste con los selenitos(IV), los derivados sintéticos del selenio orgánico permiten la administración de dosis más altas de Se(IV), gracias a las cuales se puede lograr una mayor actividad quimiopreventiva, evitando efectos tóxicos.